La función por hacer: vuelve diez años después

Ser o no ser, esa es y siempre ha sido la cuestión dentro del séptimo arte; queramos referirnos al teatro, al cine, la música… al espectáculo en general. El Pavón Teatro Kamikaze, situado en pleno barrio de La Latina, en Madrid, hace tiempo que apostó por obras teatrales poco convencionales en todos los sentidos que puedan existir. Todo ello, dando paso a nuevas caras dentro del teatro español, tanto literalmente; como entre bambalinas, escribiendo y adaptando las obras teatrales.

Hoy, 26 de junio de 2019, se cumplen diez años de una de las obras más vistosas dentro de la compañía del Kamikaze: La función por hacer. El reparto es coral, y se compone de actores y actrices de la talla de Bárbara Lennie (Magical Girl, Petra), Israel Elejalde (Magical Girl), Miriam Montilla (La caja 507), Manuela Paso (Amar en tiempos revueltos), Raúl Prieto (Que Dios nos perdone) y Cristóbal Suárez (El cónsul de Sodoma). Todos ellos conforman el reparto original, que diez años atrás, dejaron con un sabor agridulce en el paladar, cuando bajó el telón. Cabe destacar que todos ellos tienen una gran trayectoria tanto en el cine como en televisión y sobre todo; en teatro.

La función por hacer es el título de la obra, y no puede ser más conciso. Cuando el teatro abre sus puertas y los invitados nos sentamos en sus asientos sabemos lo que vamos a ver, pero no del todo. Se trata de una pieza teatral en la que, en un comienzo, los protagonistas sólo son dos personas, Cristóbal Suárez y Miriam Montilla, que nos muestran la pasión de las relaciones que comienzan; pero también la falta de confianza al tener demasiadas cosas que decir. El tono que se origina en la obra es del todo cómico, pero cuando los “personajes” irrumpen en el escenario, no hay vuelta atrás en el drama que se desencadenará.

En este caso, existen dos ‘bandos’: los actores que interpretan a los personajes de una obra (en este caso, Suárez y Montilla) y los personajes que irrumpen en el escenario; que son nada más y nada menos que lo dicho: personajes. Esto puede llevar a la confusión, ya que se podría decir que todos ellos son personajes, pero sólo unos cuantos lo son de verdad, los han escrito y perfilado tan bien que todos sus rasgos están muy marcados.

He aquí el quid de la cuestión: ¿los personajes sienten de la misma manera que los actores que los representan? Existe una dualidad radical entre ellos, ya que parecen estar atrapados en el bucle de sus propios sentimientos, encadenándolos eternamente a sentirse como les han descrito dentro de la obra del autor. Por otro lado, los actores que interpretan a los dos personajes del comienzo, son intérpretes de esos álter ego escritos para ser, únicamente dentro de la obra. La función por hacer irradia conocimientos de ética, filosofía y antropología; ya que permite al espectador plantearse las mismas cuestiones que los personajes (y de los actores).

La función por hacer no es una obra original de Miguel del Arco y Aitor Tejada, los dramaturgos que han reescrito la historia con total libertad. La obra original se remonta a 1921, cuando Luigi Pirandello –dramaturgo italiano- escribió Seis personajes buscan autor y se publicó en 1925. El tema, contexto y tratamiento de la obra tiene todo que ver con su versión más pura de 1921, pero actualizado a nuestros días y con tonos escabrosamente satíricos en algunos de los momentos álgidos de la obra actual.

Diez años después, los espectadores podemos reencontrarnos con los personajes, los actores y las diatribas morales y éticas a las que se someten durante la hora y media de duración de la obra. Sin duda, La función por hacer merece ser re visionada una y otra vez, ya que tras la nueva oportunidad de verla, siempre surgen nuevas dudas, sentimientos, sensaciones y pensamientos distintos a la primera vez que la vemos.La función por hacer vuelve a su casa madrileña en El Pavón Teatro Kamikaze, y pueden disfrutar de ella a partir desde el día de hoy hasta el 26 de julio. Pueden encontrar más información sobre precio de las entradas y horarios en la web oficial del Teatro Kamikaze.

Tanto si han tenido la increíble oportunidad de visionarla hace diez años como si no, es una obra teatral poco convencional y muy digna de ver.

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