6 diciembre, 2021

GD7A

Tu web de cine y series

Crítica de Van Gogh: A las puertas de la eternidad. Protagonizada por Willem Dafoe.

1886, Arlés. El pintor holandés post-impresionista Vincent van Gogh (Willem Dafoe), huye del bullicio de París y se refugia en un pequeño pueblo de Francia. Allí es tratado amablemente por algunos y brutalmente por otros.

Madame Ginoux (Emmanuelle Seigner), la propietaria del restaurante del pueblo se apiada de su pobreza y le regala un libro de contabilidad, que Vincent llena de dibujos. Pero sus continuos cambios de humor hacen que varios vecinos le tengan miedo. Su mejor amigo Paul Gaugain (Oscar Isaac) le adora, pero acaba huyendo de su lado debido a la abrumadora personalidad de Vincent. Será su hermano y comerciante de arte Theo (Rupert Friend) quien le apoye incondicionalmente, aunque no logre vender ni una sola de las pinturas del artista. En esta tumultuosa época, Vincent pintará una serie de cuadros que tiempo después serán consideradas obras maestras de la historia del arte.

Resultado de imagen de van gogh a las puertas de la eternidad

Película biográfica dirigida por Julian Schnabel (La escafandra y la mariposa), que co-escribe el guión del filme junto a Jean-Claude Carrière (Amante por un día) y la debutante Louise Kugelberg. Willem Dafoe (The Florida Project) protagoniza esta película en la que da vida al pintor holandés Vincent van Gogh. Completan el reparto Emmanuelle Seigner (Basada en hechos reales), Rupert Friend (La muerte de Stalin), Mads Mikkelsen (Rogue One: Una historia de Star Wars), Mathieu Amalric (Los fantasmas de Ismael), Anne Consigny (Elle) y Oscar Isaac (Aniquilación).

La cinta comienza con un Van Gogh que se encuentra en París, intentando vender alguna de sus obras por lo que desde un principio podemos ver que la cinta no se centrará en explicarnos la vida del pintor desde el minuto uno o en el momento en el que empezó a pintar. Totalmente al contrario, esta cinta pretende mostrarnos un Van Gogh real, con sus dificultades, con su estilo de vida y con como él sabía que no era un pintor para la gente de esa época. Era pintor para la gente que aún no había nacido.

Willem Dafoe soporta durante toda la película (o al menos gran parte) un plano secuencia que, como siempre, tiene sus pros y sus contras. El actor se come la pantalla en todo momento para dejarnos sentir a Van Gogh de verdad en la pantalla grande acompañado de una banda sonora de lo más carismática e ideal que podría haber tenido una película de esta categoría.

Destacan los colores vivos en todo momento, desde aquellos que quería expresar el pintor hasta aquellos que los creadores querían que mantuvieramos en la retina durante todo momento. Una compaginación de lo más acertada ya que hubiera estado muy descompensado el uso de colores más apagados.

Resultado de imagen de van gogh a las puertas de la eternidad

Cabe destacar que la película es un «cámara en mano» en todo momento, algo que ha sido criticado por muchos y alabado por otros tantos. Como ya os comentábamos, tiene sus pros y sus contras. Estas escenas cámara en mano tienen como protagonista en casi todo momento el plano secuencia por lo que consigue que Dafoe se coma aún más la pantalla, por otra parte, puede ser algo desagradable con el paso de la película ya que consigue marearte en algunas escenas. Depende mucho de los gustos de cada espectador con respecto a este tipo de escenas. O te gustan o te detestan, pocas veces hay un término medio.

Van Gogh: A las puertas de la eternidad no es un biopic al uso, ese tipo de biopics que te cuentan las penurias del protagonista desde su infancia hasta el día de su muerte, como os comentábamos, la película se centra solo en la parte más importante y desencadenante de su vida, cuando deja París para buscar una mayor inspiración, un lugar donde su imaginación floreciera.

En resumen, es una cinta que aunque no nos cuenta una historia nunca vista y no tiene una trama muy fuerte, consigue engancharnos y mantenernos pegados al asiento, sin dejar atrás ni pasar por alto los problemas psicológicos del pintor que le llevaron a muchos errores a lo largo de su vida. La visibilidad de estos problemas nos dan algunas de las mejores escenas de toda la película. Si te gusta el arte y este gran artista, sin duda deberías darle una oportunidad a esta película.

Nota: 6,8/10.