Crítica de los dos primeros capítulos de «Cobra», lo nuevo de SKY.

Sky, la plataforma de televisión que ofrece la mejor selección de canales de pago, series y películas, estrena el 12 de febrero Cobra, su nueva producción original. La ficción estará disponible bajo demanda con dos nuevos episodios cada semana.

En una situación de emergencia nacional, el primer ministro Robert Sutherland, interpretado por Robert Carlyle (Trainspotting, Érase una Vez en Hollywood); y su jefa de gabinete Anna Marshall, encarnada por Victoria Hamilton (The Crown, Deep State); junto a Fraser Walker como el responsable de la Secretaría de Contingencias Civiles, que interpreta Richard Dormer (Juego de Tronos, Fortitude); y el secretario del interior Archie Glover-Morgan al que da vida David Haig (Killing Eve, Penny Dreadful), se reúnen como parte del comité COBRA. Este grupo de expertos será el encargado de proteger a la población tras un desastre natural que dejará al país en la más absoluta oscuridad.

Gracias al departamento de prensa de SKY hemos podido disfrutar de los dos primeros capítulos de esta serie.

El comienzo de la serie empieza con una fuerza que hace que nos metamos de lleno en el capítulo para después bajar el ritmo para una presentación de los personajes que protagonizarán esta serie, en su entorno. En ningún momento se pierde de vista el objetivo de la serie: descubrir que está causando un riesgo extremo en el país y qué es lo que tiene tan preocupados a los protagonistas.

Los desastres naturales están a la orden del día en la ficción ya que es un problema que, sin duda, puede afectarnos a niveles de los que no somos conscientes. Si bien es cierto que las tormentas solares, de lo que en principio trata esta serie, son algo natural y que puede suceder, esta serie parecer querer introducirte en un mundo que acabará siendo apocalíptico y no tan distópico como parece.

Uno de los temas principales que hemos podido observar en estos dos primeros capítulos es el enrevesado mantenimiento del estatus en el mundo de la política. En este caso, se acerca peligrosamente a House Of Cards (2013) ya que las relaciones políticas dentro del Parlamento británico no tienen nada que envidiar a las puñaladas de Frank Underwood (Kevin Spacey).

De igual forma nos muestran el lado más crudo de la política: la nula empatía con el ciudadano de a pie. Ya que en esta serie, podemos ver dos mundos totalmente distintos (aunque no se muestren en demasía), el cómo afecta esta oscura y cruda situación a las esferas más altas del país y al pueblo al que pretenden representar.

Lo que distingue a este serie (a pesar de que solo hayamos podido ver dos capítulos) es la naturalidad con la que muestran estas situaciones y los escenarios tan sencillos pero a la vez cautivadores (queremos agredecer que algunas escenas parezcan una visita guiada por la maravillosa Londres).

Se introduce un elemento muy utilizado en el genero de suspense, que son las malditas cuentas atrás que permiten al espectador, o más bien, obligan, a no separarse de la pantalla. De igual forma hay algo que nos llama la atención y es que no aparece haber muchas subtramas y tiene una razón importante: no quieren desviar la atención del espectador del principal problema que afecta a Reino Unido.

Su reparto está lleno de buenos actores que, por supuesto, hacen mucho más amena una serie con un objetivo tan claro.

Si bien es cierto que es una serie más sobre catástrofes naturales, su forma de hacer ver este problema ha hecho que nos enganchemos y deseemos seguir viendo esta serie.

Puedes disfrutar de esta serie en Sky.

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